El padre Rovira, amigo del club con el que ya colaboramos en 2010 y 2011, ha pedido nuestro apoyo para una familia en Santiago de Cuba cuya casa había quedado parcialmente destruida por el paso del huracán Sandy. Con la ayuda de nuestro club, ya se ha empezado a reconstruir el tejado, la cocina y el baño que habían quedado prácticamente inservibles.